15 valiosos consejos para los exámenes tipo TEST

Técnicas de estudio y productividad2 comentarios

 Tiempo estimado de lectura = 15 minuto(s)



Consejos para los examenes test

Son muchos los estudiantes a los que no les gustan los exámenes tipo Test. Consideran que son más difíciles de aprobar que los exámenes de problemas y si pudieran los evitarían siempre.

Este artículo va dedicado a esos estudiantes. Espero conseguir con estos consejos que no teman que tu próximo examen sea tipo Test, e incluso que lo prefieran 😉 .

 

¿Tipo Test?

Aclaremos primero a qué llamamos examen “tipo Test”, no vaya a ser que no estemos hablando de lo mismo.

Un Test es un examen en el que cada pregunta tiene enunciado y varias respuestas posibles de las cuáles sólo una es correcta. También hay Tests multirespuesta, pero son más comunes los de respuesta única.

Si fallas una pregunta te penalizan restando nota. Es decir, si fallas una pregunta, no sólo no sumas, sino que restas. La diferencia es significativa.

 

¿Por qué a algunos estudiantes no se les dan bien los exámenes Test?

Porque los Test se aprovechan de nuestras debilidades. Los exámenes tipo test potencian las dudas, tientan a los confiados, favorecen el despiste y penalizan la improvisación.

Realmente no son más difíciles que los exámenes de problemas. Lo que ocurre es que si somos, por ejemplo, un poco despistados, se va a notar más y tendrá peores consecuencias en la nota de un examen tipo Test que en un examen de problemas.

Y si no que les pregunten a los típicos que no se dan cuenta de que pedían la FALSA y marcan como correcta la primera respuesta cierta que se encuentran. Un despiste por el que pagan un precio muy alto. No sólo no suman, sino que restan. ¿Conoces a alguien al que le haya pasado eso? Salúdale de mi parte la próxima vez que le veas 😜.

 



 

Busca soluciones

Si eres de los que odian los exámenes tipo test tienes dos opciones: lamentar tu “mala suerte” cuando cometas alguno de los errores o torpezas de las que voy a hablarte a continuación o buscar soluciones para minimizar los errores y evitar las torpezas.

No hay solución infalible al 100%, pero si pones en práctica los consejos y trucos que te voy a dar a continuación estoy seguro de que empezarás a vivir los exámenes tipo Test de otra forma.

Empecemos.

 

El mejor consejo de todos

Escena clásica: el estudiante lee el enunciado, lee las respuestas, descarta dos y duda entre las otras dos.

Hasta aquí vamos bien. La duda puede ser lícita porque quizás la pregunta es difícil.

O quizás no lo es tanto y lo que ocurre es que las dos respuestas se parecen, se parecen mucho… 🙄 y sacan a relucir nuestra falta de confianza. Peor todavía, las respuestas están redactadas de tal forma que empezamos a dudar de lo que creíamos cierto, de lo que pensábamos que sabíamos… 😩

Efectivamente. Muchas veces los exámenes tipo test nos hacen DUDAR. ¿Pero por qué dudamos? ¿Porque somos inseguros o porque no dominamos lo suficiente el temario? Mi opinión es que pesa más lo segundo. Si dudamos de lo que sabemos, es que no sabemos lo suficiente. ¿Acaso una persona insegura dudará de cuál es su nombre? Se lo sabe porque lo tiene interiorizado. Con los conceptos de la asignatura debería ocurrir lo mismo.

 

Consejo 1

Estudia. Estudia mucho. Estudia bien. Interioriza correctamente los conceptos de la asignatura y no le des ni una oportunidad a tus inseguridades durante el examen.

 

Si a pesar de todo, seguimos dudando entre dos respuestas… ¿qué hacemos? ¿Nos la jugamos? Depende. Hablaremos luego sobre ello, pero antes debo darte otros consejos.

 

La experiencia es más que un grado

Antes de presentarnos a un examen es imprescindible practicar con exámenes de convocatorias anteriores.

Pero cuidado con cometer el error de hacerlo con las respuestas correctas delante y recurrir a ellas cada vez que dudes entre dos. Eso te va a dar una falsa sensación de seguridad. El día del examen no tendrás las respuestas delante, y si dudas entre dos… tendrás que tomar una decisión. ¿Te dejarás llevar por la intuición? ¿Te lo juegas a cara o cruz? ¿O quizás es mejor dejarla sin contestar?

No te voy a decir ahora cuál es la decisión correcta. Hablaremos de eso luego. Ahora mi consejo va en relación a que esa situación incómoda que te obliga a tomar una decisión que puede ser crucial para aprobar o suspender tienes que vivirla antes del examen, tienes que practicarla. La experiencia te ayudará a tomar mejores decisiones en el examen y te liberará de presión.

 

Consejo 2

Haz simulacros de examen en tiempo real. Enunciado, plantilla de respuestas y lápiz. No necesitas nada más. Nada de utilizar apuntes ni libros ni tener las respuestas correctas delante. No te autoengañes.

Date el mismo tiempo que te darán en el examen de verdad. Si tienes que dudar, duda. Toma decisiones. Cuando acabes, calcula tu nota y saca conclusiones. Haz tres o cuatro exámenes así y te aseguro que esa experiencia te dará un plus el día del verdadero examen 👌.

 

Error fundamental de estrategia

Si nos enfrentamos a un examen de 20 preguntas no estamos obligados a resolverlo empezando por la 1 y acabando con la 20. Podemos resolver las preguntas en el orden que nos apetezca.

En todos los exámenes hay siempre preguntas fáciles, preguntas normales y preguntas difíciles. ¿Y si el azar ha decidido que las preguntas 1, 2 y 3 son de las difíciles? Probablemente nos pasemos muchos minutos con ellas y no concluyamos nada. Si tras 3o minutos de examen no hemos contestado nada la presión aumentará y los nervios nos pueden jugar una mala pasada.

 

Consejo 3

Utiliza los primeros cinco minutos del examen, mientras se te pasan los nervios iniciales, para hacer una lectura rápida de TODO el examen. Identifica las preguntas que ves fáciles, las que si te pones serio seguro que las sacas y las que no tienes ni idea de lo que te están preguntando.

Empieza a resolver el examen por las fáciles, luego ataca las normales y arrincona las difíciles para intentarlas al final del examen si te queda tiempo.

 

Para los despistados

Ya he comentado antes que no darse cuenta de que preguntaban la FALSA es un clásico de los errores en un examen tipo test.

Una lectura atenta y pausada del enunciado debería ser suficiente para evitar el error, pero los humanos somos como somos, así que mi consejo es que te lleves al examen un marcador fosforescente, de esos que utilizamos para “fosforitar” las cosas importantes de nuestros apuntes. Cuando te den el examen, y mientras se te pasan los nervios iniciales, haz una lectura de todo el examen y cada vez que veas que te preguntan por la falsa utiliza el marcador y fosforita la palabra FALSA. Que se vea bien. Que reluzca.

 

Consejo 4

Lleva un marcador fosforescente al examen. En los minutos iniciales haz una lectura de todo el examen y cada vez que te encuentras la palabra FALSA fosforítala para que quede así:  FALSA.

De esa forma, cuando llegue el momento de resolver la pregunta es menos probable que no nos demos cuenta de que tienen que haber tres ciertas y una falsa. Y la correcta, la que tienes que marcar, es la falsa.

 

Para los muy despistados

Otro despiste clásico, menos frecuente pero con consecuencias fulminantes para quien lo comete, es olvidarse de rellenar en la plantilla de respuestas el código de la prueba y los datos personales que nos identifican 😬.

Si el examen es de problemas y te olvidas de poner tu nombre siempre podrás demostrar en una revisión de examen que esa letra es tu letra. Tendría solución. Pero si te pasa en un examen tipo Test en el que normalmente sólo entregamos la plantilla con las respuestas marcadas en lápiz… a ver cómo convences a tu profesor de que ese examen es el tuyo. No podrás probarlo. Suspendido .

 

Consejo 5

En cuanto te den el examen, lo primero que debes hacer es escribir en la plantilla de respuestas tus datos y el código de la prueba.

 

Controla el tiempo

Hay estudiantes que cuando se quedan encasquillados en una pregunta que se resiste no cesan en su intento de resolverla (porque hay gente que es así de cabezona) sin importarles el tiempo que necesiten. Gran error.

Si un examen tiene 25 preguntas y dispones de 3 horas para acabarlo, la media de tiempo que se puede dedicar a cada pregunta es de unos 7 minutos. Dedicar 40 minutos a una pregunta provocará que entreguemos el examen dejando sin contestar 6 o 7 preguntas que ni siquiera nos ha dado tiempo a leer. Difícil aprobar así.

 

Consejo 6

Antes de empezar a resolver el examen haz una estimación del tiempo que puedes dedicar a cada pregunta. Divide el tiempo total por el número de preguntas. Si te salen 7 minutos por pregunta debes ser coherente con ello. Quizás al final del examen te sobre tiempo y puedas dedicar más minutos a las preguntas más difíciles. Contrólate⌚.

 

Si te dan pistas debes aprovecharlas

Cuando nos enfrentamos a una pregunta lo primero que hacemos es leernos atentamente el enunciado. ¿Y luego qué? Hay estudiantes que se leen la primera respuesta y se lanzan a hacer cálculos para ver si es cierta o falsa. No digo que eso sea malo ni que esté mal hecho. Pero se puede hacer mejor.

 

Consejo 7

Lee siempre el enunciado y TODAS las respuestas antes de empezar a resolver. En ocasiones las respuestas dan pistas sobre cómo enfocar el problema, unas ayudan a las otras o aportan algo que no hubieras tenido en cuenta si sólo hubieras leído una de ellas. Lee todas las respuestas y luego ataca.

 

Un filtro para detectar errores

Imagina que compruebas que la respuesta a) es cierta. ¿Darías el problema por resuelto y pasarías a la siguiente pregunta sin hacer nada con las respuestas b) c) y d) ? No deberías hacerlo.  ¿Por qué? Imagina que analizas la b) y resulta que también es cierta. No pueden haber dos ciertas 😮🤔

Quizás es que te preguntan la falsa. Compruébalo. Como sea eso es que no has hecho caso al Consejo 4 😠. En cualquier caso el Consejo 8 que estoy a punto de darte te hubiera salvado.

Si no te preguntan la falsa entonces es que tienes algo mal. Quizás la a) no sea la cierta. Quizás has cometido un error en ella. Un error que no hubieras detectado si directamente hubiersas marcado la a) como correcta sin leer y resolver la b).

 

Consejo 8

Comprueba siempre TODAS las respuestas de la pregunta. No dejes respuestas sin leer o sin clasificar. Comprueba siempre que las ciertas son ciertas y que las falsas son falsas. Así filtrarás muchos errores.

 

Las dudas y el azar

Todos sabemos que algunos estudiantes son unos valientes (o unos irresponsables, según como se mire) y se atreven a jugarse al azar cuál van a marcar como respuesta correcta.

A veces se la juegan entre dos respuestas después de haber descartado las demás, confiando en que la buena suerte estará de su lado.

Otros son capaces de presentarse a un examen sin tener ni idea y contestar todas las preguntas al azar 😮 ¡A boleo total! ¡ Con alegría ! 😂

Vamos a empezar eliminando de un plumazo la estrategia de contestar todo a boleo.

Hay un problema clásico de Variable Aleatoria que dice: ¿Cuánto debe restar cada pregunta contestada erróneamente para que la esperanza de la nota de un alumno que contesta al azar las 10 preguntas de un examen test sea un cero ?

Si resuelves el problema obtienes como resultado 1/3 . Así que si alguna vez te habías preguntado por qué las preguntas contestadas incorrectamente suelen restar 1/3 ahora ya lo sabes. Así se consigue mantener a ralla a los ingenuos-irresponsables-tramposos que pretenden aprobar un examen contestando todo al azar.

NOTA: La esperanza es un operador estadístico que nos dice el valor más probable para una variable aleatoria (la nota) al realizar un experimento aleatorio (responder a boleo todo el examen).

 

Consejo 9

Ni se te ocurra contestar todas las preguntas a boleo. Sacarás un cero, o un casi cero. Puedes llegar a sacar nota negativa. Un -0,5 . Gran nota.

 

Entiendo que son pocos los locuelos y locuelas que van a un examen a jugársela de esa forma. Volvamos a la situación más realista y habitual de “dudar entre dos” para la que te voy a dar dos consejos.

 

Segundas oportunidades

¿No te ha pasado alguna vez que intentas resolver un problema y no sale, no sale, no sale…   lo dejas por imposible y resulta que al día siguiente lo retomas y…. ¡voilá! ¡ A la primera !

A veces nos ofuscamos con algo y nuestro cerebro se enroca.  Muchos intentos, con el mismo enfoque, y el cerebro se encasilla, se cierra a otras formas de ver las cosas. Si nos “alejamos” del problema, le damos tiempo o distancia, nos liberamos de ese encasillamiento y podemos volver a afrontar el problema con otro enfoque.

Si un examen dura 3 horas tenemos mucho margen para darle tiempo a esas preguntas y volver a ellas con otros aires, darles una segunda oportunidad.

 

Consejo 10

Si dudas entre dos respuestas dedica dedica dos o tres minutos, no más, para intentar decidirte por una. Si no lo consigues marca esa pregunta con algún símbolo en el enunciado y vuelve a ella “dentro de un rato” (2 horas, una hora, media hora… lo que puedas). Vuelve a dedicarle dos minutos o tres minutos. Si se sigue resistiendo déjala para tomar una decisión en los últimos 15 minutos del examen.

 
 



 
 

Los últimos 15 minutos del examen

Hay estudiantes que aceleran su ritmo de resolución de problemas cuando quedan pocos minutos para entregar el examen, aumentando con ello la probabilidad de error en sus cálculos. Mal.

Algunos están hasta el minuto final intentando resolver preguntas que no se habían leído antes, prácticamente hasta que le quitan el examen de las manos. Peor todavía.

 

Consejo 11

Cuando queden 15 minutos para entregar el examen habrá llegado el momento de parar. Se acabó. No sigas resolviendo más problemas. Ahora toca reflexionar y tomar las últimas decisiones que quizás son las que consigan que aprobemos o suspendamos la asignatura.

¿Qué hacemos con las preguntas en las que dudamos entre dos respuestas? ¿Nos la jugamos? Esa decisión no se puede tomar en 30 segundos. Para, respira, analiza y decide.

 

Decisiones inteligentes y meditadas (1 de 3)

Seguro que llegaremos al final del examen con varias preguntas sin contestar, de esas que nos han dejado dudando entre dos respuestas. ¿Qué hacemos con ellas? ¿Nos lo jugamos a cara o cruz?. La respuesta correcta es: depende. Tomaremos una decisión u otra en función de:

  1. El número de preguntas que tenga el examen
  2. El número de preguntas que hemos contestado con seguridad
  3. El número de preguntas en las que dudamos.

Estas tres variables abren un sinfín de escenarios posibles.

De hecho, hay otra variable que también resulta crucial en la toma de decisiones: la nota que necesitemos en ese examen para aprobar la asignatura. Será un 5 sobre 10 si nos lo jugamos todo en él. Pero quizás sea inferior si la nota final de la asignatura sale un 60% de la nota del examen final y el 40% restante de la evaluación continua que nos han hecho durante el curso a base de parciales, entregas, etc…

Vamos a hablar primero sobre esa cuarta variable porque de ella dependerá que tomemos una decisión u otra en cada uno de los escenarios. La cuarta variable es la nota necesaria en el examen para aprobar la asignatura, a la que a partir de ahora vamos a llamar LA NOTA para abreviar.

 

Consejo 12

Calcula, si no lo habías hecho todavía, LA NOTA que necesitas en ese examen para aprobar la asignatura. Las decisiones que tomemos deben ir encaminadas a asegurarnos esa nota.

 

Decisiones inteligentes y meditadas (2 de 3)

Si tenemos muy buena nota en la evaluación continua quizás sacando un 3 o un 4 en el examen final consigamos aprobar la asignatura. Puede ser. Ahora bien, no hagas como una alumna mía (todavía me acuerdo de su nombre y me está costando mucho no escribirlo aquí para que le sirva de escarmiento incluso tantos años después…). Tenía excelente nota en el parcial y le bastaba con contestar cuatro preguntas bien (de 25) para aprobar la asignatura. Fue al examen, contestó cuatro, falló una, suspendió y la echaron de la escuela al no cumplir por ese suspenso la normativa de permanencia 😤😤😤 Era el último examen de junio, estaba agotada y tenía ganas de irse a la playa…  fueron sus explicaciones. Que irresponsabilidad y qué estupidez más grande. Ella seguro que se acuerda de mí como yo me acuerdo de ella. No digo más.

 

Consejo 13

Aunque tengas muy buena nota de continua jamás contestes sólo las preguntas justas y necesarias para conseguir aprobar la asignatura. Resuelve el examen entero. Saca la máxima nota a la que puedas aspirar.

 

Decisiones inteligentes y meditadas (3 de 3)

Ya hemos calculado LA NOTA clave, tenemos claro cuantas preguntas tiene el examen, cuántas hemos contestado con seguridad y en cuantas estamos dudando. ¿Ahora qué?

Es imposible abordar aquí todos los escenarios posibles así que vamos a reducirlo a tres, suficientes para que se entiendan mis consejos. En todos ellos vamos a suponer que el examen tiene 20 preguntas y que necesitamos un 5 para aprobar.

 

Escenario 1: hemos contestado con seguridad 16 preguntas y dudamos en 3.

Si sólo contestamos las 16 seguras y las acertamos todas sacamos un 8 = (10 x 16/20). Está muy bien.

Si nos jugamos las 3 dudosas y las acertamos todas nos quedaría un 9,5 = (10 x 19/20). Excelente.

Si nos jugamos las 3 dudosas y fallamos las 3 tendríamos un 7,5 = (10* (16-3/3)/20). Sigue siendo un notable.

¿Qué harías tú? Yo me la jugaría buscando el excelente. En el peor de los casos nos queda un notable. Yo creo que está claro.

 

Escenario 2: hemos contestado con seguridad 13 preguntas y dudamos en 4.

Si sólo contestamos esas 13 y las acertamos todas sacamos un 6,5 . No está mal.

Si nos jugamos las 4 dudosas y la acertamos todas nos quedaría un 8,5. Notaza.

Y si fallamos las cuatro tendríamos un 5,8. Aprobado.

¿Qué harías tú? Yo haría más cálculos. ¿Y si alguna de la que creemos seguras está mal? La seguridad al 100% no existe. Vamos a definir “nuestro grado de fiabilidad” como el % de las que creemos seguras que realmente tendremos bien. Una persona hipermegasegura tiene un grado de fiabilidad del 100%. Pero los humanos somos como somos y lo normal es que hayamos cometido algún desliz en alguna pregunta.

Vamos a darle a nuestro grado de fiabilidad un valor del 80%. Osea, de las que creo que tengo seguras luego tengo mal un 20%. En ese caso fallaríamos 2 preguntas de las 13.

Si contestamos sólo las 13 (con los dos errores) nos queda un 5,1 = (10* (11-2/3)/20).  Aprobado justito.

Si nos jugamos las 4 dudosas y las fallamos todas (6 mal en total) nos queda un 4,5 = (10* (11-6/3)/20) 😩 Suspendidos. ¿Qué haces entonces? Yo no me jugaría las 4. ¿Y si nos jugamos sólo dos? En el peor de los casos tendríamos un 4,8 = (10* (11-4/3)/20). Sigue siendo suspendido.

Solución conservadora: no te juegues ninguna y te aseguras el aprobado.

Solución moderada: te juegas 2 y cruzas los dedos. Tu nota estará entre un 4,8 y un 7,5 = (10* 15/20). Quizás aspirar a un notable justifica el riesgo. Eso lo decides tú en última instancia.

Solución arriesgada. Te juegas las 4, cruzas los dedos y cierras los ojos. Tu nota estará entre un 4,5 y un 8,5.

Yo, personalmente, optaría por la solución moderada.

 

Escenario 3: hemos contestado con seguridad 8 preguntas y dudamos en 5 más.

La cosa pinta mal.

Si contestamos sólo las 8 seguras y las acertamos todas sacamos un 4. Con un grado de fiabilidad del 80% de las 8 hay 2 mal y sacamos un 3,5. Está claro que estamos suspendidos.

Si contestamos las 5 dudosas y las acertamos todas sacaremos un = 5,1 = (10* (11-2/3)/20). Tenemos posibilidades.

Si contestamos las 5 dudosas y las fallamos todas nos quedará un 1,8 = (10* (6-7/3)/20). Sin comentarios.

¿Qué harías?

Solución conservadora: si llevamos bien la asignatura y el motivo por el cuál hemos contestado con seguridad sólo 8 preguntas es que el examen es muy difícil, no es una locura intentar asegurar un 4. Si las notas globalmente son muy malas probablemente nuestro 4 sea una de las mejores notas en el examen. Puede ser que tengan que ponderar de forma diferente para que apruebe un porcentaje mínimo de alumnos y que al desplazarse la campana de Gauss de las notas nuestro 4 se convierta en un cinco y pico.

Solución arriesgada: si hemos contestado sólo 8 porque no llevamos bien la asignatura  (culpa nuestra)  entonces no te queda otra que jugártela.

 

Se tarda más en explicarlo que en hacerlo. Vamos a resumirlo:

 

Consejo 14

Valora tu grado de fiabilidad (% de las seguras que luego realmente tienes bien).

Aplica tu grado de fiabilidad a las respuestas que crees seguras. Recuerda que las que quedan fuera restarán.

Calcúla tres notas:

1) Si no te juegas ninguna. Esa es tu posibilidad más conservadora.
2) Si aciertas todas las que te vas a jugar. Ese es tu mejor resultado posible.
3) Si fallas todas las que te vas a jugar. Ese es tu peor resultado posible.

En función de los resultados tienes que decidir qué haces. Y hacerlo.

 

 

El despiste más doloroso, para el último momento

Un error de estrategia que cometen muchos estudiantes es que a medida que van resolviendo el examen van marcando sus conclusiones en el enunciado pero no en la plantilla de respuestas que tendrán que entregar. Para eso se esperan al último minuto. Qué gran error.

¿No conoces a nadie que con las prisas de última hora, porque el profesor presiona y dice que retira ya los exámenes, marca mal alguna de las respuestas que había decidido correctamente 😖 ¿Conoces a alguien al que le haya pasado eso alguna vez? Ocurre en todas las convocatorias de examen test. Siempre le pasa a alguien.

 

Consejo 15

No esperes al último momento para rellenar la plantilla de respuestas.  Cada vez que resuelvas una pregunta ves a la plantilla de las respuestas y la marcas. Trabajo hecho. Y además con probabilidad casi cero de errar al marcar porque lo haces nada más resolver la pregunta y sin prisas. De esa forma la plantilla de respuestas se va rellenando poco a poco y al final no te tendrás que preocupar de ella.

 

Y esto es todo, que no ha sido poco. Vamos a resumirlo todo tal y como habría que aplicarlo cronológicamente en el tiempo.

 

¿Qué debes hacer para preparar un examen Test como un estudiante PROFESIONAL?

Estudia mucho. Nada da más seguridad que el dominio de la asignatura.

Practica en tiempo real con exámenes de convocatorias anteriores, sin respuestas. Practica con la toma de decisiones, luego calcula tu nota y saca conclusiones. Aprovecha para calcular su grado de fiabilidad.

Nada más recibir enunciado y plantilla de respuestas rellena tus datos y el código de la prueba

Dedica los 10 primeros minutos del examen, mientras se te pasan los nervios, a leer el examen ENTERO. Identifica las preguntas fáciles, las normales y las que parecen difíciles.

Aprovecha esa lectura inicial para fosforitar la palabra FALSA cada vez que te la encuentres.

Calcula cuanto tiempo puedes dedicar de media a cada pregunta. Controla el tiempo.

Empieza resolviendo las preguntas fáciles.

Cada vez que resuelvas una pregunta te vas a la plantilla de respuestas y la marcas.  Quizás en pocos minutos tienes resueltas 6 o 7 preguntas (de 20). Eso da tranquilidad y seguridad.

Cuando acabes con las fáciles ves a por las que parecen normales.

Lee siempre todas las respuestas antes de empezar a resolver una pregunta.

Comprueba siempre que las ciertas son ciertas y que la falsas son falsas.

Si una pregunta te deja dudando entre dos respuestas no le dediques más de dos o tres minutos a esa duda. Si no consigues decidirte déjala, ponle algún un símbolo en el enunciado y vuelve a intentarla “dentro de un rato”. Si el segundo intento tampoco funciona, la dejas para el final del examen.

Cuando queden 15 minutos para acabar el examen debes parar de resolver preguntas. Relájate, respira hondo y prepárate para tomar decisiones importantes.

Jamás contestes todas las preguntas al azar. Sacarás un cero.

Calcula tus posibles notas en función de si contestas sólo las preguntas seguras (aplicándole tu grado de fiabilidad), te juegas todas las dudosas y las aciertas o te juegas todas las dudosas y las fallas.

Toma una decisión en función de la nota que necesites para aprobar la asignatura y los riesgos de cada escenario. Sea lo que sea lo que decidas, pásalo a la hoja de respuestas.

Si te sobra tiempo, revisa que has marcado todo correctamente, que has escrito el nombre y código de la prueba e incluso puedes intentar hacer alguna de las difíciles que habías arrinconado. Igual no eran tan difíciles.

 

Cuantas más preguntas contestes con seguridad mejor nota sacarás, así que estudia, estudia mucho, estudia bien. Y si tienes dudas: www.saladeestudio.org

 



2 Comentarios sobre este artículo

  • Mathias 2 de febrero de 2018

    Lo que mata de estos exámenes es cuando te ponen pocas preguntas, ya que si bien una aprobada sumará más puntaje también te deja menos margen para el error

  • Mathias 2 de febrero de 2018

    Yo una vez pasé mal las últimas 4 respuestas en un parcial a la hoja de escaner. Pasé todas las respuestas corridas, o sea la 9 la puse en el lugar de la 8 y así sucesivamente. Algo que nunca me imaginé que me pasaría, y pasó…

Escribir un comentario



Para APRENDER


Para AYUDAR


Para TODOS


INFORMACIÓN


Alta Boletín de Novedades

 

Síguenos en

 

o suscríbete a nuestro

Boletín de Novedades

 

© 2019 saladeestudio.org